SOBRE EL AUTOR

Maxio Duarte
Estudiante de Periodismo UNIACC y Colaborador Radio UNIACC.
Lakao, el despertar de los espantos, del bogotano Juan Daniel Guerrero Hoyos, es uno de esos libros que llaman la atención desde la vitrina. Corto (apenas unas 95 páginas), ilustrado y con una propuesta de realidad aumentada, se presenta como una incursión fresca al mundo de las leyendas y espantos nacionales. Lo compré en la Furia del Libro, impulsado por la fiebre de lectura que me llegó por gracia divina, en uno de esos días en que uno sale con una pila de seis títulos y solo logra terminar uno meses después. Confieso que no es mi género favorito (prefiero la ciencia ficción y el suspenso), pero decidí darle una oportunidad.
Juan Daniel Guerrero Hoyos (Bogotá, 1999) es un artista multifacético: animador, diseñador gráfico, docente universitario, dramaturgo, actor, director de teatro y, más recientemente, vocalista de la banda Sor Juana. Con Lakao, el despertar de los espantos (Bestiario, segunda edición 2024) consolida su apuesta por la narrativa que mezcla folclor, terror ligero y cultura popular. La editorial Bestiario acompaña la experiencia con una aplicación de realidad aumentada: basta escanear el código QR del libro para que, al pasar la cámara del celular sobre las páginas, surjan efectos visuales que enriquecen la lectura.

La historia sigue a Lakao, un detective campesino experto en saberes ancestrales y folclóricos, que investiga una serie de casos paranormales que están sembrando el terror en distintas regiones de Colombia. Pronto descubre que detrás de estos eventos hay un plan mayor que amenaza el equilibrio entre la naturaleza y la humanidad. Lakao no solo debe enfrentar entidades sobrenaturales, sino también confrontar sus propios demonios internos.
Lo mejor del libro, sin duda, es la narración. Guerrero Hoyos tiene una prosa fluida, grandilocuente cuando es necesario y muy eficaz para contar las leyendas. Los encuentros con figuras como La Patasola, el Patetarro, la Bola de Fuego, María la Larga y otras son de lo más atractivo de la obra. Cada espanto está bien construido y respeta el imaginario popular colombiano, lo que convierte estas secciones en las más disfrutables. Lakao, por su parte, es un protagonista carismático: inteligente, ingenioso en las peleas y con un estilo propio que hace que las escenas de acción se lean con gusto.
Sin embargo, el libro tiene un problema estructural claro. La fórmula se repite con demasiada frecuencia: Lakao llega al lugar, se enfrenta físicamente al ente, lo vence y luego usa un tipo de magia para contactar con el espíritu atormentado, conocer su historia trágica y ayudarlo a encontrar paz. Esta estructura funciona las primeras veces, pero hacia la mitad del libro se vuelve predecible y monótona. El conflicto principal tarda demasiado en desarrollarse (la primera parte es más expositiva y gestora) y el villano central (El Mandingas, esa figura diabólica presente en varias culturas latinoamericanas) se siente anunciado desde lejos.



A pesar de sus poco más de 90 páginas, en algunos tramos se me hizo pesado precisamente por esta reiteración. Como lector que en paralelo devoró más de 150 páginas de una novela de ciencia ficción en pocos días, no pude evitar comparar ritmos. Aun así, reconozco que el libro no está escrito pensando en mí, sino en un público más joven.
En resumen, Lakao, el despertar de los espantos es una obra que celebra nuestra mitología y leyendas urbanas con cariño y creatividad. Sus limitaciones en la estructura se compensan con una narración envolvente y un rescate valioso del folclor colombiano. Lo recomiendo especialmente a lectores de 14 o 15 años interesados en el terror ligero, los espantos y las historias de fantasmas con raíces nacionales. Es un libro que puede despertar la imaginación, sugerir sin llegar a traumatizar y, sobre todo, conectar a una nueva generación con el rico universo del terror folclórico colombiano, especialmente si se lee con la app de realidad aumentada encendida.